lunes, 14 de septiembre de 2009

Historias de Éxito II: El Caso de Ramiro

Historias de Éxito II: El Caso de Ramiro
Hizo lucrativo negocio con tan solo S/.5 de capital inicial
Hola a todos como están. Este blog tiene por objetivo promover ideas de negocio a la gente emprendedora peruana así como también incentivar la creatividad de nuestra gente ya que esta cualidad es un factor muy importante a la hora de emprender un negocio. Cualquier persona puede ser emprendedora e iniciar un negocio exitoso; pero la creatividad junto con otros factores permite que su idea, negocio o emprendimiento se distinga del resto.
Esta es la historia real de un peruano que logró iniciar un negocio exitoso con tan solo S/.5 por que era lo único que tenía en ese momento; pero aún así logró destacar en lo que se propuso y tuvo éxito.
Ramiro era un compañero mío de la universidad; era un chico promedio como cualquiera de nuestra clase. Había ingresado a la facultad de administración de la San Marcos, para ser más precisos a la escuela de turismo. Ingresó con mucho esfuerzo y aunque era un buen estudiante no tenía trabajo, dependía del dinero de su mamá ya que su padre había fallecido buen tiempo atrás. Su mamá le daba los pasajes y algunas propinas para sus gastos personales; pero, el nunca se sentía bien de esta forma. Llegó el segundo ciclo y el empezó a preocuparse acerca de su situación económica. Ramiro tenía una hermana y esta no estaba estudiando en la universidad pero trabajaba y ganaba su dinero y se compraba sus cosas. Ramiro, en cambio, dependía de las propinas y el poco dinero que le daba su mamá y esto no era mucho. Ramiro ya tenía 20 años y el no se sentía muy a gusto con respecto a su situación económica.
Algunos de los compañeros de la universidad tenían un trabajo; otros se presentaban para trabajos de medio tiempo como Wong, Metro, el BCP entre otros. Hay muchas empresas que buscan practicantes en las universidades y Ramiro había intentado presentarse a algunas de estas sin mucho éxito. Conociendo a Ramiro como le conozco yo sabía que él no deseaba trabajar y estudiar al mismo tiempo; pero, necesitaba el dinero. En dos oportunidades se presentó al BCP y no tuvo éxito. Todo el segundo ciclo estuvo preocupado por que no tenía mucho dinero y aunque sabía que tenía que conseguir un trabajo para remediar esto; en el fondo sabía que no le gustaría trabajar y estudiar al mismo tiempo; pensaba que limitaría su tiempo y tendría que descuidar sus estudios.
Ramiro tenía algunos talentos, era un estudiante promedio y gran parte del tiempo paraba conectado al Internet; pero, el no se dedicaba como la mayoría a chatear. A el siempre le gustó de la Internet las oportunidades que por ahí habían. Leía mucho acerca de lo que se podía hacer, compras por Internet, negocios, entre otras cosas. El, varias veces, nos comentó acerca de las oportunidades que por ahí se encontraban; pero, casi la mayoría de los compañeros nunca le hizo caso; sin embargo, yo diría que la Internet es una fuente de oportunidades y una excelente forma de mejorar y hacer nuevos negocios y así fue para Ramiro. La Internet se convirtió durante un tiempo en su mejor negocio.
Era el año 2005, había terminado el segundo ciclo y estábamos de vacaciones. Apenas había comenzado el mes de enero del 2005 y empezaron a salir los primeros titulares en los periódicos acerca de la crianza de caracoles. El y yo algunas veces nos habíamos detenido a leer los titulares sobre la crianza de caracoles en algunos kioscos; pero, fue él quien se decidió a desarrollar la idea de una forma muy especial y vaya que lo hizo; pues, generó un negocio bastante rentable. Algunas veces el y yo hablamos sobre el tema, pero el no pensaba en ponerse a criar caracoles como mucha gente lo hizo ese año. El hizo algo mucho más emprendedor y creativo.
Durante un mes pasó mucho tiempo en Internet buscando información acerca de la crianza de caracoles, se documentó, investigó, averiguó sobre el tema hasta el punto de hacerse un gran conocedor. Llegó al punto que podía hablar del tema como si fuera un maestro o expositor y vaya que hablaba. Algunos le preguntaban si pensaba dedicarse a la crianza de caracoles, pero no. El hizo algo muchísimo mejor.
Y ¿Saben qué fue lo que hizo? He aquí la respuesta y vaya que por un muy buen tiempo le dio solución a sus problemas económicos y lo hizo con tan solo S/.5.
Ramiro había leído mucho sobre los negocios que se podían hacer en Internet y uno de ellos era crear libros o información para otras personas y venderla por un precio. Muchas veces hablaba de estos negocios con nosotros, pero muchos compañeros de la universidad no pensaban lo mismo. Tenían la desconfianza que el común de la gente tiene con respecto a las compras y negocios que se pueden hacer en Internet; sin embargo, Ramiro venció todos estos miedos y prejuicios y convirtió a la Internet en su mina de oro y vaya que lo hizo.
Anteriormente Ramiro había pedido dinero a algunos amigos como préstamo para algunos de sus negocios; pero, como mucha gente no confiaba en el potencial de la Internet nunca nadie se atrevió a prestarle dinero así que Ramiro tuvo que aprovechar lo poco que tenía y ser lo más creativo posible para superar todos los obstáculos.
Ramiro creo un curso de crianza de caracoles; puso toda la información que había recopilado en la Internet en diapositivas y archivos PDF en un CD; hizo la carátula del CD en computadora y la imprimió en papel autoadhesivo. También hizo un manual impreso para cada CD en papel fotocopiado. Hizo dos CDS con una bonita presentación y los manuales y tan solo le costó S/.5 por todo.
Después de haber hecho esos dos CDS empezó a vender su curso de crianza de caracoles a través de la Internet. Anunciaba su curso a través de la página Deremate.com y lo vendía al precio de S/.43. La gente empezó a preguntar mucho sobre su curso en la página y el contestaba todas las preguntas rápidamente y sin demora pues sabía mucho del tema.
En ese momento Ramiro no tenía Internet en su casa; se conectaba a Internet desde las cabinas públicas y, aún así, logró vender su curso. En unos pocos días de haber puesto su producto en la página de Deremate.com vendió los dos CDS que había hecho por 5 soles y mucha gente en la página de Deremate.com compró su curso. El fue muy inteligente en la promoción de su curso en ese momento en que la crianza de caracoles hacía un boom en el Perú como el negocio del momento. Siempre decía en la promoción de su curso -“Para que pagar 100 soles o más por una conferencia de crianza de caracoles cuando puedes tener toda la información para iniciarte en la crianza de caracoles en un CD por 43 soles”- y eso le dio un éxito que ni el mismo esperaba.
Al principio, el pensaba que su curso sería un pequeño negocio para poder pagar sus gastos personales. Inicialmente hizo rápidamente 500 soles sin hacer mucho. Se compró un poco de ropa nueva y dos pares de zapatos pues la ropa que tenía estaba más o menos vieja debido a que anteriormente no había tenido dinero para renovar su guardarropa y todo lo que compró le vino a pelo. Poco después sin proponérselo hizo más y empezó a comprarse más cosas. Como tenía varias ventas convenció a sus padres de que pusieran en su casa una línea especial para tener acceso a Internet y estos lo hicieron pues estaba generando buen dinero.
A partir del segundo mes el ya sabía que el curso era un excelente negocio pues le hacían preguntas hasta más no poder. Muchas veces le llamaba gente de provincia y el rápidamente se preparó para satisfacer estas y otras necesidades de sus clientes. Fue bastante rápido e innovador. Empezó a comprar los CDS al por mayor en el Hueco junto con sus estuches. Después empezó a hacer las carátulas en gran cantidad con lo que ahorraba costos. La línea especial de conexión a Internet que tenían era buena pero tenía algunos problemas así que rápidamente adquirió Speedy con lo que mejoró la eficiencia de su negocio; inclusive compró algunos equipos que mejoraban mucho la eficiencia de su trabajo. Ramiro también fue invitado a provincias a dar conferencias sobre el tema en Universidades pero rechazó cortésmente las proposiciones por que tenía que llevar cursos en la universidad. Su autoestima se elevó enormemente y con su curso ganaba mucho más dinero que cualquier compañero que trabajaba dependientemente para una empresa y con muchísimo menos esfuerzo.
Ramiro pasó de no ganar nada a ganar 800 soles el primer mes y después de 1000 a 1800 soles mensuales casi todo el año 2005. El fue muy inteligente y creativo y algo más que tenía a su favor era que tenía valores. Mientras las demás personas que vendían en Deremate.com evadían las comisiones por ventas a través de la página Ramiro las pagaba y gracias a eso pudo construir un buen rating como vendedor en la página y una excelente reputación pues los compradores veían su reputación y los comentarios que le hacían los demás usuarios de la página que le habían comprado su curso y como todos los comentarios que tenía eran muy buenos esto les daba confianza. Ramiro era muy serio en su negocio y esto le trajo muy buenos resultados.
Su curso era tan exitoso que algunos sinvergüenzas empezaron a piratear su curso a través de la página. Algunas personas que le habían comprado su curso empezaron a venderlo a través de la página de Deremate.com; sin embargo, Ramiro tenía una muy buena reputación y generaba más confianza que otros usuarios inescrupulosos y de esa forma; aunque, los piratas vendían su curso más barato no pudieron competir con el durante mucho tiempo.
Ramiro se convirtió de un chico más del montón de la Universidad en casi un ejecutivo. Recibía llamadas de sus clientes por el celular y las contestaba rápidamente. Los amigos que anteriormente no le prestaban dinero para sus negocios empezaron a prestárselo pues veían en el a una persona muy productiva y con solvencia. Ramiro hizo otros cursos además de ese; hizo otros como crianza de cuyes, hidroponía y demás y los vendía a través de la página y ganaba muy buen dinero. Ramiro compró cosas para él, para su casa y familia e inclusive ahorro dinero.
Todo ese año a Ramiro le fue muy bien pues ganaba de 1000 a 1800 soles mensuales con muy poco esfuerzo. Su curso más vendido era el de crianza de caracoles pues frecuentemente durante ese año los diarios sacaban titulares como “Vuélvase rico con los caracoles”, “Haga negocio con los caracoles”, entre otros titulares muy llamativos que hacían que su curso se vendiera más y más y; por ende le beneficiaban a él y a muchas personas involucradas en el tema. Ramiro la hizo muy linda todo ese año.
Sin embargo, a comienzos del 2006 sus ventas en Deremate.com empezaron a bajar considerablemente. Varios inescrupulosos empezaron a piratear sus cursos y venderlos a menos precio. Ramiro para protegerse de esto empezó a poner protecciones anticopia en sus CDS y a mejorar sus cursos para atraer a más gente; pero también había personas que preferían comprar los cursos a los piratas por ahorrarse unos soles y Ramiro ya no tuvo la misma rentabilidad que antes con sus cursos y tuvo retirarse de esos negocios. Sin embargo, Ramiro había ahorrado mucho dinero durante ese año y lo invirtió en otros negocios que había visto a través de Internet. Ramiro aprendió muchas cosas; se relacionó con mucha gente emprendedora que le hizo ver que era mucho mejor trabajar uno por su cuenta que para otras personas. El había sentido esto todo el 2005 pues durante todo ese año gracias a su creatividad ganaba muchísimo dinero con respecto a lo que invertía y todo gracias a su creatividad y espíritu emprendedor.
Ramiro empezó a comprar cosas por Internet e importar cosas del extranjero poco a poco. Empezó haciéndolo para algunas personas que requerían ese servicio; luego Ramiro aprendió que en ese tipo de negocios era muy importante encontrar o crear un nicho de mercado para desarrollarlo y explotarlo. Poco a poco Ramiro fue aplicando todo lo que aprendió en la universidad a sus negocios. Poco a poco aprendió más cosas y las fue poniendo en práctica.
Ramiro y yo terminamos la universidad y mientras nuestros demás compañeros pensaban en buscar un trabajo o dedicarse a estar en la docencia; el empezó a importar autopartes, autorradios y demás accesorios para autos. Actualmente ha constituido su propia empresa de autopartes con la que trabaja y gana muy bien. Tiene una clientela fija y se ha esforzado mucho por fidelizar a sus clientes. Ha tenido muy buenas estrategias de marketing y su empresa es un negocio muy exitoso y lucrativo.
Una vez le pregunte a Ramiro como había llegado a hacer todo lo que hizo a través de la Internet y me contestó:
“Siempre me gusto la Internet, me parecía que había ahí muchas oportunidades listas para ser explotadas. Al principio hice todo por necesidad aprovechando todo lo que pude. Hable con muchas personas acerca de mis ideas pero no me tomaron en cuenta. Nunca nadie se animó a ponerlas en práctica o ayudarme; sin embargo, después vieron que yo tenía razón. Probé en ese momento las ventajas del trabajo independiente y cuando pruebas todas las ventajas de este ya no lo quieres dejar. Actualmente trabajo en la misma forma que lo hice el 2005, trabajo para mi mismo, gano bien y se que hay otras muchas oportunidades en nuestro país que se pueden aprovechar y no solo están en la Internet. Nuestro país el Perú esta llenó de oportunidades y hay mucha gente que no las ve, no es capaz de verlas o no se atreve a desarrollarlas. Muchas veces le hablas a una persona de algo que puede hacer pero no lo hace; sin embargo, nosotros los emprendedores somos capaces de ver en nuestro país todo lo que se puede hacer y es posible. Cuando me inicie en esto no sabía que tendría éxito. Ahora se que el éxito siempre esta a la vuelta y cualquier que se decida puede alcanzarlo."
Espero que esta así como otras historias, consejos, notas y post que vayamos poniendo sean del agrado de todos ustedes asi como también que sirvan de fuente de inspiración para todos ustedes. Así como Ramiro en nuestro país hay muchas personas emprendedoras y creativas que tienen el potencial de convertir sus problemas en riqueza. Todos podemos sacar fuerzas de nuestras flaquezas. Ramiro solo tenía S/.5 en ese momento y eso fue lo único que necesito para llevar acabo su negocio. Mucha gente a pesar de que el pidió ayuda no le apoyo ni ayudo; sin embargo, el gracias a su espiritu emprendedor y ganas de hacer las cosas salio adelante por si mismo. Muchos de nosotros podemos hacer lo mismo que él. Tan solo es necesario decidirse a hacerlo. Muchas veces el dinero no es el factor más importante sino nosotros mismos. Saludos a todos y a ver si se registran en nuestro blog y comentan nuestras notas. Gracias. 

domingo, 6 de septiembre de 2009

Historias de Éxito I: El Caso de Edgard

Historias de Éxito: El Caso de Edgard
De no tener nada paso a ser un prospero empresario
Hola a todos como están. En la universidad siempre se me hablo de historias de éxito de emprendedores extranjeros que alcanzaron el éxito y la prosperidad debido a su gran tenacidad, decisión y sobre todo su espíritu emprendedor. Casos como la historia de Yahoo, Bill Gates, Honda, entre otros, gente y empresas que alcanzaron el éxito teniendo de su lado en gran parte no más que sus ideas creativas y su espíritu emprendedor. Sin embargo, un emprendedor no necesariamente es una persona que hace millones de dólares sino una persona que identifica una oportunidad y la desarrolla. Tanto estas personas y empresas identificaron oportunidades que otros no aprovecharon o no querían aprovechar. En nuestro país el Perú hay muchas oportunidades y también hay emprendedores que las aprovechan y personas que simplemente las dejan pasar. Esta es la historia de una persona real. Un chico peruano que pasó de no tener nada a ser un prospero empresario y todo lo hizo sin tener casi nada de dinero. Tan solo su espíritu emprendedor lo llevo a alcanzar el éxito en medio de tantas dificultades. Un ejemplo que casi todos deberíamos seguir y así saber con su historia que no necesariamente el dinero es lo más importante a la hora de emprender un negocio sino nosotros mismos y nuestro espíritu emprendedor. ¡Querer es poder!

Edgard era un chico de 18 años proveniente de una familia de Villamaría del Triunfo su padre era soldador y tenía un taller de carpintería metálica donde hacía rejas y demás cosas que le encargaran, su mamá tenía un pequeño restauran donde venían a comer muchas personas de su barrio. En su familia eran tres hermanos, su hermano mayor Héctor, él y su hermana Ursula, la menor. Sus padres no podían ayudar a todos con sus estudios para ingresar a la Universidad. Héctor había entrado a la facultad de ciencias administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Ursula y él estaban por terminar el colegio. Ursula y Edgard sabían que sus padres solo podrían ayudar a uno de ellos con sus estudios preuniversitarios, academias y exámenes de admisión y que solo uno de ellos podría ingresar a la universidad a la vez y esto les preocupaba. Cuando terminaron el colegio donde estudiaban sus padres empezaron a pensar a cual de ellos ayudarían primero. Edgard hubiera sido elegido por ser el segundo hijo pero su madre conversó con su papa acerca de su hermana Ursula, le dijo a su padre que ella debía tener prioridad por ser mujer, le habló acerca de muchas ideas feministas que no se de donde saco y le dijo que era importante que su hija empezará a estudiar pronto para que no terminara como una madre soltera, caso que era frecuente en el barrio donde ellos vivían. El papá de Edgard termino por aceptar y Edgard sin mucho agrado quedó en el aire hasta que su hermana ingresara y sus padres pudieran ayudarlo a él.
Su hermana estuvo estudiando en una academia durante un año y luego ingresó a la facultad de contabilidad de la San Marcos, durante el cual permaneció en su casa sin hacer nada, su madre y su padre tenían hacia él las mismas consideraciones que cualquier buen padre a su hijo pero Edgard conoció a una chica del barrio, Danira, de la que se enamoró y a la cual sin querer e inesperadamente embarazó. Edgard tenía 18 años y para cuando su hermana ingresó había cumplido los 19 años. Cuando el padre de Danira se enteró de lo que había pasado con su hija fue hecho una furia a la casa de Edgard, le reclamó y conversó con sus padres. El hombre decía que había malogrado a su hija y que le había arruinado la vida y casi le da una golpiza de no haber sido por sus papas. Los padres de Edgar también estuvieron molestos con él al enterarse y su padre le dijo así. – Hijo tu a tu Edad ya sabías las consecuencias de tus actos y ahora vas a buscar un trabajo para asumir tu responsabilidad, no te voy a dar desde ahora nada y vas a cooperar en la casa- y su padre fue tajante. El padre de Edgard era un señor que cuando decía algo como lo que le dijo a Edgar lo cumplía.
Edgard se quedó en el aire, anteriormente sus padres lo había tratado con consideración pero desde ese momento empezaron a mirarlo mal, su madre le había tenido ciertas consideraciones hacia él por haber sido la responsable de que el no fuera a la universidad antes que su hermana pero después de que embarazó a Danira también empezó a mirarlo mal. Sus hermanos desde que ingresaron a la universidad no paraban mucho en casa y mucho menos se preocupaban por él. Durante un tiempo Edgard estuvo en casa solo sin hacer nada, sus padres ya no le daban ni siquiera los pasajes. Empezó a comprar periódicos para buscar un trabajo pero debido a su nula experiencia laboral y carencia de estudios le era imposible conseguir un trabajo. De vez en cuando hacía algunos trabajos para gente del barrio los cuales le aportaban los gastos necesarios para sus pasajes. Los vecinos lo llamaban para ayudar a limpiar sus negocios y solo le pagaban entre 20 o 30 soles, cosa que no era mucho para sus necesidades. Edgard con eso no podía aportar en la casa y se las veía negras pues necesitaba más dinero para sus gastos personales y no sabía que hacer. Algunas veces fue como ayudante de algunos vecinos que hacían trabajos como gasfiteros, le daban propinas y aunque algunas veces quiso ir el solo a hacer algunos trabajos no tenía herramientas. Sus padres no le tenían mucha consideración y no le daban nada. Edgard se las vio muy mal durante ese tiempo. Poco tiempo después nació su hijo y aunque Edgard nunca se desvinculó de Danira este no podía ayudarla. El padre de Danira consideraba a Edgard un pobre diablo, alguien que no tenía futuro ni nada bueno que le esperara en la vida y no quería que se acercara a ella. Los padres de Edgard cuando supieron que el hijo de Edgard había nacido empezaron a tratarlo peor, les reventaba que hubiera cometido ese error y aunque a veces sus hermanos conversaban con sus padres acerca de él y su problema sus padres respondían fría y duramente -el ya se las verá.
El padre de Danira puso a esta a estudiar en un instituto educación bancaria. La carrera era corta, duraba 6 meses, y esta después de terminar su carrera ingreso a trabajar en el Banco BCP. Edgard nunca se había desvinculado antes de Danira pero esta cuando empezó a trabajar dejó de tratar de forma igual a Edgar. Ella se volvió indiferente y ya casi no tenía tiempo para el. Edgard seguía realizando trabajos eventuales pero poco tiempo después de que Danira consiguiera trabajo en el BCP su padre le increpo de forma muy tosca –Danira tiene su hijo y aun así estudió y ahora trabaja y gana su plata, tu ni siquiera generas para aportar en la casa. Ella en cambió mantiene a tu hijo y lo hace sola. Si no consigues un trabajo donde ganes bien te me vas a de la casa a fin de mes-. Era primero de mes, Edgard ya tenía 20 años y empezó a preocuparse. Sus hermanos eran indiferentes con su situación y sus padres en cierta forma injustos. Edgard era cristiano, iba a si iglesia y aunque trató de conseguir un trabajo a través del grupo de pastoral que ahí había no tuvo mucho éxito. Una vez conversó con sus hermanos sobre poner un negocio de comida y estos le hablaban en términos que habían aprendido en la universidad, tecnología del comedor, costos y demás que mareaban a Edgard y lo ponían más tenso aún. Para sus hermanos esto no era fácil y menos cuando Edgard no tenía capital y ese mes Edgar no había tenido muchos trabajos eventuales. Edgard no sabía que hacer y su tensión ese mes se podría haber cortado con una tijera. El tenía mucho miedo de ir a parar a la calle y su padre era capaz de botarlo de la casa.
Dos semanas antes de que terminara el mes Edgard pensó; tenía un amigo que era vigilante de un centro comercial; le pidió el uniforme prestado, se lo puso y empezó a hacer una colecta por un barrio cercano a su casa. Tocó puertas y pedía una colaboración diciendo que un compañero de trabajo había sido herido por delincuentes y que se necesitaba dinero para ayudarle. A cada persona que le ayudaba le hacía firmar una hoja impresa. Fue una treta ingeniosa en medio de su desesperación y ese día pudo juntar escasamente 50 soles.
Edgard había visto a varias personas vender hamburguesas y cosas similares en la calle y pensó en algo similar con los 50 soles que había obtenido. No era mucho dinero pero estaba desesperado por hacer algo. En la casa de Edgard había una cochera que daba a una esquina y que usaban como depósito, Edgard la limpió y desocupó. En el taller de su papá había una parrilla con una plancha que un cliente le había mandado a hacer hace buen tiempo y que misteriosamente nunca volvió a recoger. Estaba en su taller acumulando polvo y Edgar la cogió y la limpió. Edgard cogió una mesa de su casa y con todo eso: Una parrilla no muy grande, una mesa y con los escasos 50 soles que tenía empezó a hacer su negocio de comida. Compró panes, carne, vegetales, carbón para la parrilla y demás cosas necesarias para su negocio.
Edgard aprovecho todo lo que tenía en ese momento y que era muy poco, nadie por su barrio hacía hamburguesas al carbon y aunque no sabía cocinar, su desesperación y necesidad lo llevaron a intentarlo. El primer día cuando lo abrió su negocio no esperaba tener muchos clientes pero el olor de la carne y las hamburguesas a la parrilla atrajeron a algunas personas. Poco a poco los clientes empezaron a venir y Edgard empezó a percibir ingresos importantes aunque aun bajos. En esos días poco a poco ganó fue ganando más dinero y compró cosas para su negocio. Algunas sillitas usadas, bolsas sangucheras, uno que otro utensilio, entre otras cosas. Edgard a fin de mes pudo hacer 400 soles y fue una verdadera suerte, aportó en su casa y su padre le dejó quedarse. Consideraba que ya estaba haciendo algo. Edgard empezó a ganar más y más y ya podía aportar en su casa como sus padres tanto le exigían. Poco a poco ganó fue ganando más dinero mejoró su negocio y con el tiempo antes de fin de año lo que había empezado con una simple parrilla y una mesa se convirtió en una sanguchería; Edgar hasta pudo invertir en un microondas inclusive. La suerte de Edgard mejoró mucho y aún más cuando al frente de su casa se instaló un instituto de peluquería, corte y confección al que iban muchos alumnos. A partir de eso Edgard se fue para arriba, calentaba la comida de algunos alumnos en su microondas y cobraba 0.50 céntimos por eso, vendía hamburguesas y otros sanguches, también piqueos, golosinas, jugos y demás. Poco a poco Edgard comenzó a juntar un pequeño capital. Danira, la mamá de su hijo empezó otra vez a vincularse con él. Edgard le dijo que aun no podía ayudarle con su hijo pero que esperara un poco a que tuviera más. Edgard siguió ascendiendo en su negocio. Pasó poco tiempo y Edgard instaló cerca de su sanguchería una tienda de abarrotes, su mamá la atendía y su hermana le hacía la contabilidad. Seis meses después Edgard pudo ganar el dinero suficiente para ayudar a Danira con la manutención de su hijo no podía pasarle mucho, le daba a Danira 400 soles mensuales pero aspiraba a ayudarle más. Después de un tiempo la tienda de abarrotes que el había empezado se convirtió en una panadería donde iba mucha gente. El papá de Danira empezó a respetar a Edgard y sus padres al ver que estaba apoyando a su hijo ya no le pedían que aportara en su casa. Después de un tiempo Edgard y Danira se casaron. Ursula trabajaba para Edgard haciéndole la contabilidad y su hermano Hector empezó a aplicar sus conocimientos administrativos en la panadería de Edgard. Edgard había querido ir a la universidad pero aunque no pudo nunca dejó de informarse acerca de las formas y conocimientos para mejorar su negocio. Se informaba y asesoraba con sus hermanos y otras personas, leía libros acerca de contabilidad, tecnología del comedor, costos y demás y siempre invirtió para mejorar sus negocios. Poco tiempo después Edgard constituyó con la ayuda de su hermano como administrador una pastelería y tiempo después una pollería que hoy recibe a varios clientes. Pasaron casi 5 años desde que Edgard estuviera a punto de ser echado de su casa por no conseguir trabajo, ahora Edgard tiene 4 negocios, una sanguchería, una panadería con tienda de abarrotes, una pastelería y una pollería. El les da trabajo a sus dos hermanos, vive con su esposa Danira y están pensando en comprar su casa. Nunca el pensó que llegaría a tener tanto cuando antes no tenía nada, no lo respetaban muchas personas entre ellos sus padres pero ahora se ha ganado el respeto de sus padres, hermanos y sus suegros. La historia de Edgard nos demuestra que aun sin mucho capital pero solo con las ganas podemos salir adelante. Conocí a Edgar en una feria de emprendedores que se realizó en la San Marcos, Héctor era un compañero de mi clase de contabilidad I y es muy gratificante para mí que una persona como Edgard haya salido adelante tan rápido con su espíritu emprendedor y afán de superación y eso demuestra que si el con muy poco dinero puedo hacer y empezar todo lo que hizo cualquiera de nosotros también puede hacerlo.
Le pregunte a Edgard como pudiste hacer tanto en tan poco tiempo, muchos de nosotros terminamos la universidad y no hemos hecho aun lo que tú. Me respondió – En ese momento no tenía nada, vivía en una situación terrible con mis padres, no me daban nada. Usaba la misma ropa y esta empezó a deteriorarse por el tiempo y tenía terror a que me echaran de casa. Todo lo hice por necesidad en un primer momento pero ahora se que cualquiera con decisión, esfuerzo y trabajo puede hacer lo mismo que yo. Antes me preocupaba por trabajar para alguien y gracias a Dios nunca conseguí trabajo. Tal vez si hubiera ido a la universidad o hubiera conseguido trabajo no hubiera llegado a hacer todo lo que hice, ahora pienso en ser mi propio jefe. Le doy trabajo a 15 personas además de mis hermanos y espero cada día mejorar. Siempre miro hacía arriba y puedo decir que en los momentos de mayor necesidad como pasé yo solo se puede salir adelante con nuestra creatividad y espíritu emprendedor. En definitiva si se puede.
Así como el hay muchos emprendedores que en nuestro país han empezado desde cero. Espero que su historia sea de inspiración para muchas personas y nos enseñe que no siempre el dinero es el factor más importante. Saludos y por favor sigan nuestro blog.